fbpx

Cauca, Colombia

Una alternativa judicial para defender el medio ambiente


En Caldono (Cauca), ya no hablan de diferencias ni de conflictos comunitarios. No importan los problemas entre vecinos o que un lindero tenga unos metros más o menos. Indígenas, afros y campesinos se unieron por una causa común: la protección del medio ambiente. Martha Lucía Ramírez, una campesina del municipio, cuenta que fue complicado. Cada uno tenía intereses propios. No obstante, hablaron sobre qué era importante para todos y coincidieron: el territorio. Martha cuenta: “Cuando debemos defender al medio ambiente lo hacemos en colectivo. Nos unimos para recuperar nuestros espacios”.

Maria Fernanda Figueroa recuerda otro caso del mismo municipio. Campesinos y pueblos étnicos resolvían si talar algunos árboles para ampliar los cultivos o los preservaban para cuidar el bosque. Conversaron y discutieron pero, al final, pensaron en comunidad. Prefirieron conservar el bosque y sembrar en otros terrenos. Maria Fernanda confirmó que el diálogo y la unión son las mejores maneras de impartir justicia, solucionar los problemas y defender la vida.

Desde hace 15 años, y como una alternativa judicial, Maria Fernanda lidera la Clínica Jurídica para la Defensa de los Intereses y de los Derechos Colectivos. En este momento, trabajan con tres acciones populares para proteger la seguridad pública, en riesgo por unas construcciones hechas sin cumplir las normas, y otras para preservar el patrimonio cultural e histórico, como la reparación del Puente del Humilladero, que estaba a punto de colapsar.

La clínica es un espacio de la Universidad del Cauca que capacita a los ciudadanos, defiende sus derechos y promueve el acceso a la justicia

(Foto: © Cortesía Beneficiarios Clínica Jurídica )

Cortesía Beneficiarios Clínica Jurídica

Hasta este año, lograron salir de Popayán para continuar con la defensa de los derechos colectivos. La falta de recursos fue el principal problema, pero el apoyo del Programa de Justicia para una Paz Sostenible de USAID, hizo posible que la Clínica trabajara en Caldono y Santander de Quilichao, dos municipios afectados por el conflicto y con población étnica. En esta ocasión, incluyeron una línea de trabajo que les interesaba por largo tiempo: la defensa ambiental.

El trabajo de la Clínica inició con las clases por videollamada, debido a la emergencia sanitaria. Pensaron que la virtualidad complicaría la formación pero resultó ser una sorpresa: esperaban 60 beneficiarios, 30 de cada municipio; sin embargo, el cupo cedió y en la última sesión se conectaron 33 personas de Santander de Quilichao y 55 de Caldono. Entre todos, llegaron a un acuerdo y decidieron que el tema ambiental sería la defensa del agua. Identificaron la contaminación en el río Ovejas, en Caldono, y un nacedero de agua afectado por construcciones de viviendas, en Santander de Quilichao.

Además de las lecciones y la teoría, el pénsum de la Clínica Jurídica incluye la capacitación y la sensibilización. Maria cree que son dos requisitos importantes para superar las brechas de la justicia en las regiones. “Parto de un supuesto ―dice― y si la gente no conoce sus derechos o no sabe a dónde acudir, no los puede defender”. En ambos municipios la Clínica fue algo novedoso. Maribel Guejia es representante de las Juntas de Acción Comunal de Santander de Quilichao. Si le preguntan por la Clínica no oculta su felicidad ni el impacto positivo que ha tenido para sus vecinos y colegas. “Antes teníamos muchas inquietudes sobre la oferta y el apoyo jurídico del Estado ―dice―. Ahora, las comunidades ya saben que hay una capacidad instalada y unos profesionales que nos acompañan”. Por su parte, Martha aprendió qué es una tutela, una medida cautelar y un habeas corpus. “La formación es muy importante porque así nosotros mismos podemos reconocer los atropellos contra el ambiente y la salud”, dice.

Capacitar a los ciudadanos sobre sus derechos exigía una lección intrínseca al primero de ellos: el derecho a la vida. Maria Fernanda admite que para muchos es extraño unir los términos “justicia” y “medio ambiente”, pero que es algo necesario. De acuerdo con la Corte Constitucional, el ambiente es un bien jurídico constitucionalmente protegido. Pero en el norte del departamento prima la ausencia estatal, la tala indiscriminada de árboles, la quema de caña de azúcar y las actividades empresariales o mineras que contaminan las fuentes hídricas. Ante esas acciones, la justicia ambiental salvaguarda los ecosistemas a través de la ley y la acción popular. “No estamos defendiendo cualquier derecho. Estamos defendiendo la vida y el legado a las futuras generaciones”, dice Maria Fernanda.

Sobre esto, reitera la importancia de la sensibilización. El trabajo de la Clínica y la pedagogía son un complemento importante para la labor de líderes y defensores ambientales. Según el informe Defendiendo el mañana de Global Witness, presentado en julio de este año, Colombia es el país con mayor número de asesinatos de defensores ambientales en el mundo: 64 víctimas en el 2019, la cifra más alta registrada por la ONG. De ellas, más de un tercio de ellas corresponde al Cauca y la mitad, a pueblos indígenas. “Es fundamental generar conciencia colectiva ―dice Maria Fernanda―. Buscamos que los demás comprendan la importancia de proteger el medio ambiente y la labor de un defensor ambiental, que proteger el agua o los recursos naturales no es algo caprichoso”.

(Foto: © Cortesía Beneficiarios Clínica Jurídica )

Cortesía Beneficiarios Clínica Jurídica

La Clínica también ha incorporado el enfoque étnico. Si bien no han tenido acercamientos con las justicias propias, Maria dice que tienen en cuenta las concepciones de afro, indígenas y campesinos de la región. Por ejemplo, en el norte del Cauca han identificado actividades de minería artesanal, impulsadas por las comunidades y que no perjudican al medio ambiente. Lo importante es darle un lugar a todos los ciudadanos de Caldono y Santander de Quilichao para impartir justicia y promover leyes a favor del medio ambiente.

Reconoce que la defensa de los derechos humanos es un reto, pero Maria Fernanda no quiere detenerse. Está a la espera de las clases prácticas y al trabajo con las instituciones judiciales. También quiere dejar un legado. Debido a la capacidad de la clínica, Maria es consciente de que no pueden estar siempre con los ciudadanos. Por eso prioriza la capacitación y esperan que ellos mismos sean conscientes de su participación en el proceso.Somos los primeros responsables en la defensa del medio ambiente ―cuenta Maribel―. Por eso proponemos actividades articuladas con la Clínica y la comunidad”.

Anhelan que la Clínica siga trabajando en ambos municipios y que incluya otros a la lista. Maria cuenta que por los recursos económicos y el presupuesto de las universidades públicas es complicado; no obstante, están dispuestos a entablar alianzas para, incluso, modificar planes de desarrollo o políticas públicas a favor del medio ambiente y la comunidad.

El tiempo también podría ser un reto. Según los cálculos de Maria Fernanda, las acciones populares duran entre dos o tres años. Ni las acciones ni los resultados son algo inmediato, pues requieren tiempo, paciencia y esfuerzo, pero la clínica continuará dando acompañamiento jurídico y social a los ciudadanos de Caldono y Santander de Quilichao.Seguiremos ahí, acompañando y asesorando a los ciudadanos mientras duren los procesos”, dice.

Pivijay, Magdalena

Salaminita: el pueblo que renació después de 20 años de lucha

Este corregimiento de Pivijay (Magdalena) fue testigo de la violencia paramilitar. Dos décadas después, ve cómo los campesinos que un...

Ángela María Agudelo Urrego noviembre 26, 2020 3 min de lectura

Cauca, Colombia

Una alternativa judicial para defender el medio ambiente

La Clínica Jurídica nació para capacitar a los ciudadanos del Cauca, promover el acceso a la justicia y reconocer que...

Ángela María Agudelo Urrego octubre 30, 2020 3 min de lectura

Nacional

SaNaciones: un diálogo artístico con los pueblos indígenas

Esta exposición virtual del Museo de Memoria de Colombia configura un intercambio de saberes y demuestra el vínculo entre el...

Ángela María Agudelo Urrego octubre 27, 2020 2 min de lectura