Desde 2003, la organización Colombia Diversa trabaja por la defensa y el reconocimiento de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas trans. En estos años, en una labor casi detectivesca, ha recopilado información que demuestra que la violencia contra la población LGBT es sistemática y está mediada por dinámicas sociales que no reconocen la discriminación con un delito. Muchas de las amenazas, los hostigamientos, las violaciones y los homicidios contra esta población se reconocen como casos aislados y suelen infravalorarse.
Gustavo Pérez, coordinador de derechos humanos de la organización Colombia Diversa, explica que “una de las razones por las cuales se creó la organización fue para poder visibilizar y tener un conocimiento más sistemático y organizado, de cómo la violencia afecta a la comunidad LGBT en Colombia. Por años sabíamos que había violencia, que nos estaban matando y que los grupos armados nos amenazaban y nos perseguían, pero no había información sistemática a nivel nacional, y esto era un problema porque se invisibilizaba la situación”.
Colombia Diversa dio a conocer a Justicia Rural los resultados de su informe Así van las cosas: balance preliminar de la violencia contra personas LGBT en 2020. Este documento muestra que ni siquiera las dinámicas impuestas por la pandemia lograron amainar la violencia contra esta población.